Entre los productos que se pueden tratar con sistemas automatizados de clasificación, (como los clasificadores de bandas cruzadas o cross-belt sorters), se encuentran la ropa, las cajas pequeñas, las piezas electrónicas, CDs y productos similares. El objetivo principal de un clasificador es dividir y asignar los lotes de productos conforme a los pedidos correspondientes. Dependiendo de la aplicación, los productos a clasificar se pueden agrupar manualmente por lotes, o se pueden extraer directamente de un almacén automatizado con transelevadores.