La industria de la moda está en continua y rápida evolución.
Los productos pesan poco y son relativamente fáciles de manipular, pero a menudo tienen una vida útil muy breve antes de pasar de moda. Por este motivo, hay que sustituirlos con frecuencia. Puesto que los productos se presentan en diversos tamaños, colores y estilos, normalmente se maneja un elevado número de SKUs (referencias). Además, el stock por SKU suele ser reducido, por lo que este sector exige que la rotación de productos sea muy rápida y eficaz.
Estos factores, entre otros, han llevado al desarrollo de software, productos y soluciones especiales para hacer frente a las necesidades de distribución de este sector.